
4 de junio. Contratar un jeep en la India es como jugar a la loteria. Nunca se sabe si lo que prometen tiene algo que ver con la realidad. En el caso de la agencia Antek de Manali, tuvimos todo lo que prometieron: un buen jeep con neumaticos casi nuevos, tres asientos para dos personas, un chofer que conoce el camino como la palma de su mano, electrolitos para el mal de altura, paradas en buenos restaurantes y excelente atencion.
Viajamos con dos parejas de indios, una de Kerala y la otra de Shimla. Ingenieros en computacion escapando del calor de las planicies.
Despues de pasar a una infinidad de camiones, jeeps y autos, llegamos al primer paso importante: Rohtang Pass. Ahi se ven enjambres de turistas indios arrojandose bolas de nieve, esquiando, paseando en yak o apenas tomando sol.
Despues de almorzar cruzamos el segundo importante a 16.500 pies de altura (no entiendo porque' no usan el sistema metrico) y a eso de las 4 de la tarde llegamos a nuestro campamento cerca de Sarchu. Una planicie rodeada de montañas. El paisaje me recuerda un poco a Mendoza, o a al NOA, o a Bolivia. A Rebecca le recuerda un poco a Arizona. Un rio que no se ve ni se oye pero se adivina al pie de unas barrancas. Hace frio. Buenas carpas blancas para dos personas. Sabanas limpias y frazadas extra. Comida deliciosa y amable atencion. Nuestros compañeros de viaje resultan muy simpaticos. Todo es perfecto.
A la noche la temperatura baja a -5. Estamos a mas de 4 mil metros de altura. Tengo ganas de ir al baño pero me cuesta salir de la carpa. Tomo coraje y no me arrepiento. La luna casi llena ilumina el campamento, el valle, las montañas. Vuelvo a la carpa silvando un carnavalito.
1 comentario:
Que puta trip hein? Fantástico o relato. diante da nossa experiência patagônica fico imaginando vc na barraca a -5.
Bjs com saudades
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