miércoles, 11 de noviembre de 2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

De Mudanza (IV)

Sin trabajo y sin compañeros de piso, vuelvo a la vida nómada.
Da un poco de pena desmontar una casa, aunque por suerte no tengo muebles ni grandes cosas para llevarme. Le he dejado un colchón a Noemí, le he vendido mi equipo de música a Jesús y algunos utensillos de cocina a amigos de tango y ex colegas de trabajo. He donado una aspiradora, dos ventiladores, botes y otras cosas.
Sigo teniendo demasiadas cosas para cargar de un lado para otro. Si tan solo pudiera donar unas tres valijas....
Mi ex coinquilina Noemí también anda de gitana. Nos sumamos a los ciudadanos sin domicilio fijo, hasta que se dignen a bajar el precio de los alquileres.

jueves, 29 de octubre de 2009

Los visitantes


El jueves pasado, tras una pésima mañana en la oficina, me preguntaba para qué estuve trabajando tanto tiempo en la misma empresa. Es una de esas preguntas inútiles, porque una vez que la decisión está tomada, ya no hay vuelta atrás. Todos los caminos que existen como potencia se cierran una vez que elijo uno entre todos, y en ese momento mi vida se vuelve la que es y no otra.
Lo mismo ahora que he decidido irme y cambiar de vida, aunque tenga un trabajo seguro, un contrato a tiempo indeterminado, viva en un buen lugar y mi vida transcurra plácidamente. Algo me impulsa a moverme en otra dirección.
El viernes llegaron mis amigos napolitanos y me hicieron olvidar el mal humor. El tiempo ayudó, pasando del frío y de la lluvia de mitad de semana a un tiempo más primaveral. Además de mozzarella y un libro de fotos de Milán, los visitantes me trajeron buena suerte, aunque la suerte complique las cosas...

viernes, 16 de octubre de 2009

sábado, 19 de septiembre de 2009

jueves, 3 de septiembre de 2009

Aguafuertes porteñas

Pese a los rascacielos de aspecto moderno de Puerto Madero, Argentina me hace pensar más en la Italia de Macchiavelli: políticamente dividida, económicamente inestable y socialmente insegura. En este escenario de crisis permanente, Buenos Aires sigue siendo un buen destino turístico por su oferta cultural.
El Teatro Colón sigue cerrado, pero no faltan muestras de pintura y fotografía, centenares (sí, centenares) de obras de teatro de todo tipo, bares con música en vivo o espectáculos de danza, malabaristas y cómicos en las plazas, vendedores de poesía en bares y medios de transporte. Uno de estos últimos no me sorprendió por su calidad sino por sus faltas de ortografía. La crisis se nota en el lenguaje.
Aún se consiguen clásicos de la literatura o de filosofía en los kioskos, en minoría frente a infinidad de libros de autoayuda. No he leído nada de nuevos autores argentinos, a ver quiénes son los sucesores de Borges, Cortázar, Sábato, Saer, Piglia o Puig.
He visto en cine "La luz de sus ojos", de Campanella, un director que en mi humilde opinión se supera con el tiempo. Me sorprendió positivamente Guillermo Francella, haciendo un buen salto de actor cómico a dramático.
También anduve paseando por los barrios.
En Palermo abundan las tiendas boutique de ropa y accesorios de moda, de música y de productos gourmet. Han abierto un par de tiendas de productos y comida orgánica, no muy bien atendidas ni provistas, pero que espero evidencien una creciente demanda de este tipo de productos. Plaza Serrano es un colmenar de terrazas abiertas hasta después de las 4 de la mañana, lo que puede causar envidia a Madrid, y un poco menos a sus vecinos insomnes. Por esta zona siguen con las denominaciones ridículas de "Palermo Soho" y "Palermo Hollywood", las dos mitades de lo que para mí será siempre Palermo Viejo.
Puerto Madero sigue creciendo y no siempre para mejor. Detrás de las nuevas torres, la reserva ecológica empieza a albergar chabolas. Parece una muestra de brasilerización de Buenos Aires en el peor sentido: nuevas islas de riqueza y modernidad entre una creciente masa de indigentes.
Por San Telmo también florecen los bares y restaurantes, y de allí hasta el centro pululan los artesanos, sentados tranquilamente tomando mate y discutiendo de política. Una vendedora de mates de calabaza se manifestaba a favor de la nueva ley de radiodifusión, diciendo que Cristina K hacía bien en querer desarmar a Clarín y a otros medios que critican al gobierno y que sólo protegen sus propios intereses. Otra artesana replicaba que esa ley no iba a democratizar los medios sino que buscaba ponerlos bajo control del gobierno, y que al fin y al cabo no era sino un nuevo negociado de los Kirchner.
El interés por la cultura llega a la política. El director de cine Pino Solanas salió segundo en la ciudad en las últimas elecciones, acaparando los votos de un cuarto del electorado que hace valer su interés por la cultura ante otras ofertas poco convincentes. Superó por poco a la Coalición Cívica, bajo el liderazgo de una chaqueña incapaz de formar coaliciones estables, y por mucho al débil kirchnerismo, que no cuenta con grandes apoyos aquí donde el nivel educativo es más alto. El PRO ganó pero necesitará del apoyo de al menos una de las dos agrupaciones de centro izquierda para ser mayoría en la ciudad, mientras que el gobierno federal les niega fondos y recursos para llevar a cabo buena parte de sus objetivos, como lo es desarrollar la insegura zona sur de la ciudad, por lo cual se encuentra en una posición difícil.
Esto es lo que observo desde la gran capital: una incapacidad compartida por las agrupaciones políticas para llegar a acuerdos de base y fortalecer las instituciones en vez de depredarlas. A la Italia de Macchiavelli le llevó más de tres siglos. Espero que a Argentina le lleve un poco menos.

sábado, 16 de mayo de 2009

Caminata gastronómica

8 de mayo. Pese a los pronósticos de lluvia, fuimos a caminar un poco por la sierra por Cercedilla con Sonia la cordobesa, su grupo de amigos arquitectos, un par de tangueros y una amiga peruana que recruté en la fiesta de una red social alemana.
No caminamos mucho. A cada rato alguien quería sacar una foto del grupo, otro paraba para preguntar dónde estábamos, una tercera se quejaba que no conseguía caminar sin tacos, otro nos convidaba a una picada de jamóm serrano, y entre una cosa y otra se hio la hora del almuerzo.
Empanadas, tortilla española, dulces varios y más fotos. Con tanta comida, el grupo pidió una pausa para dormir la siesta.
Regresamos con calma, algo más pesados que a la salida y satisfechos por haber ejercitado la musculatura. Principalente la maxilar.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Días soleados


3 de mayo. Tarde de sol en El Escorial. Un Monasterio, una prisión rodeada de jardines.

sábado, 25 de abril de 2009

Oceanário


11 de abril. Oceanário de Lisboa.

viernes, 24 de abril de 2009

miércoles, 22 de abril de 2009

domingo, 19 de abril de 2009

Sintra


10 de abril. En un pueblito encantador a media hora de Lisboa.

sábado, 18 de abril de 2009

Bairro Alto


9 de abril. Buscando sombreros en Bairro Alto, Lisboa.

viernes, 17 de abril de 2009

Azulejos


Lisboa, 9 de abril. Museu dos Azulejos.

martes, 14 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

sábado, 4 de abril de 2009

Santas vacaciones



4 de abril. De camino a Portugal.

lunes, 23 de marzo de 2009

Salamanca


19 de marzo. Aprovechando el feriado...

miércoles, 18 de marzo de 2009

La Pedriza



15 de marzo. Si bien aún hay nieve en la sierra, a baja cuota el tiempo es primaveral.
Aprovechando el buen tiempo, Noemí nos reclutó para hacer un poco de senderismo por La Pedriza, una reserva natural al oeste de Manzanares El Real, a una media hora de Madrid.

domingo, 22 de febrero de 2009

domingo, 15 de febrero de 2009

Ghost in the machine


Stanislaw Lem, en uno de los episodios de Ciberiada, cuenta cómo sus protagonistas lograron liberarse de un monstruo galáctico que los tenía prisioneros. Idearon un aparato capaz de generar informaciones a gran velocidad, al punto que el monstruo intergaláctico, ávido de saber, quedó sumergido y atrapado bajo el cúmulo de informaciones producidas sin poder absorberlas al mismo ritmo.
A veces me siento como ese monstruo, sumergido en la Web en busca de informaciones que a veces me atrapan e impiden tener un poco más de contacto con el mundo real. Trabajo conectado a la red, llego a casa y me conecto a la red, me comunico con buena parte de mis amigos a través de la red, hago comprar por la red, vivo con una chica que pasa la mayor parte de su día delante de una computadora y juntos dejamos buena parte de nuestras vidas en el mundo virtual. Fotos, consideraciones, diseños, relaciones, experencia de vida y de trabajo. Todo disponible con el click de un mouse.
Pese a todo, los mejores momentos del día tienen que ver con actividades no virtuales: entrenamiento físico, cocina, jardinería, caminatas, degustaciones, abrazos, besos, miradas cruzadas y otras experiencias que involucran a los sentidos.

domingo, 8 de febrero de 2009

La ciudad reunida


31 de enero. Alexanderplatz no es el punto más atractivo de la ciudad, pese a la clásica vista de la torre de televisión en lo que fue el centro de poder de la DDR. El frío se hace sentir en las manos aún con guantes. No se ve mucha gente por la calle por más que es viernes a la tarde.
Frente a la estación Rosa Luxembourg me espera Caterina, con su sonrisa habitual. Me acompaña para almorzar mi cotoletta alla milanese. Se bebe mitad de mi cerveza mientras me informa qué hay para ver y hacer en la ciudad. Con una sonrisa llena de esperanza me pregunta si sé hablar alemán.
- Ehhhhh, técnicamente no.
La camarera me mira con una sonrisa perdida típica de quien se ha fumado algo.
Todo está bien en este lugar. La camarera guapa y simpática, la música rockera, las habitaciones silenciosas, la cerveza rubia y amarga y la compañía amena. Hasta parece sospechoso. Cada bar o restaurante parecía frecuentado y atendido por gente feliz.
Tal vez fue el frío, pero las calles de esta capital parecían poco transitadas. Restaurantes y bares cerrados, negocios vacíos en plena época de descuentos y hasta alguna que otra iglesia estaba cerrada al público.
Tal vez la crisis?
La ciudad parece una obra en construcción. O en reconstrucción. Abundan las grúas que levantan modernos ediicios, a veces estéticamente agradables, a veces ni por asomo.
Berlín sigue cerrando cicatrices. Permanecen los terrenos vacíos por donde pasaba el muro. Museos del mea culpa como el Jüdisches Museum, unos pocos restos despellejados del muro, la catedral conservada en ruinas, las postales de la segunda post-guerra, las cruces de los que no consiguieron cruzar vivos, las imágenes del Reichstag en llamas. Y la gente parece de buen humor.
Sombras del pasado. Desde el ojo blanco en el busto de Nefertiti a las calles poco ilumindas de Kreuzberg. La vista del ángel dorado en el Tiergarten bajo una nevada densa. Y gente corriendo tranquilamente o paseando a su perro.
Cena de despedida en el restaurante francés Josephine de la Bergmannstraße. La misma amabilidad, buena comida y precios razonables. Volví tranquilamente en metro a Berlín Oriental, lo que habría sido imposible hace apenas 20 años.