miércoles, 13 de diciembre de 2006

Madriz es la leche


He estado un poco liao. He conocido a una chavala muy maja que me ha hecho de guía. Paloma, una amiga de Jesús que conocí en el bar Otero de La Latina. Casi tan madrileña como los cayos. Era la hora de la cena. Me pedí una caña y un montado de lacon y me puse a hablar con Carmen hasta que se hizo la hora de cambiar de bar. Hasta ahí no nos habíamos cruzado mas de una palabra. Tampoco es bueno hablar con el estomago vacío. Recién en el siguiente local nos pusimos a hablar animadamente hasta el domingo a la noche. Es que con Paloma el tiempo vuela.
Me dio' un curso intensivo de español entre mercados de pulgas, paseos, museos, cachondeo y café con leche y torta en casa de amigos.
Por Plaza España me habló de su abuelo de 99 años, de barrios que en un tiempo fueron huertas, de un parque sobre un túmulo de muertos de la guerra civil, de la caza del jabali y de su gusto por la fotografia. Pilló mi camara y sacó dos fotos para mostrar sus habilidades. Dos tarjetas postales.
Visitamos El Escorial, al no conseguir pasajes de tren a Toledo. Una pasada, pero el frío y el aire nos quitaron las ganas de hacer la fila para entrar. Pero venga hombre, que es mejor beber un té de poleo y menta en alguna confitería. Nos contentamos con un par de fotos y una visita a la basílica.
Aprovechando los feriados para pasear por La Latina, Lavapiés, Opera y Paseo del Prado. Pinturas surrealistas del renacimiento como El Jardin de Las Delicias de Bosch, los borrachos y los bufones de Velazquez, las figuras inquietantes de Goya, los retratos impresionisas de Sorolla y de Sargent y unos dibujos orientalistas expuestos cerca del Santiago Bernabeu.
Esquivamos las multides en plan de compras navideñas. Una chorrada! Muchos van disfrazados, Pelucas con rizos, o naranjas como un personaje de manga japonesa, brillantes o black power.
De noche, a escuchar música en La Fabrica de Pan, a ver videoclips de Michael Jackson cuando todavía parecia un ser humano, a empaparnos los piés bajo la lluvia en Plaza Mayor, a comer un bife ancho en una parrilla uruguaya, al Masaniello que siempre nos reserva una mesa junto a la ventana y a ver si conseguimos entrar a Emma y Julia después de tres intentos infructuosos. Esta noche esperamos tener más suerte,
Aprovecho mi ultimo día para pasear un poco. Hace frío pero al sol se está bien. Que guay!

Foto: cortesia de Paloma C.

2 comentarios:

alex dijo...

estas enamorado, tio!!! y te convertiras a los churros, cuestion de tiempo... suerte, macho!!!

Unknown dijo...

Ah!..por cierto, me encantó el relato.
...y no le hagas caso a Alex, a tí los churros no te gustan ;-)