lunes, 30 de abril de 2007

De vuelta en el mundo real

26 de abril. Despues de desayunar, limpiar y ordenar las barracas, nos enfrentamos con el mundo real. Con los otros ex-estudiantes nos ponemos de acuerdo para almorzar en McLeod en un buen restaurante para intercambiar impresiones y direcciones. Despues de almorzar consigo hospedarme en un lamasterio que tiene cuartos disponibles. A la noche veo un documental sobre los atentados del 11 de septiembre, como para recordar la dura realidad. Se arma un debate despues de la proyeccion con gente interesante que prosigue en la terraza de un restaurante, con un buen plato de comida tibetana de por medio. Poco despues de la medianoche el restaurante cierra y la discusion acaba. Me ducho e intento dormir pero no puedo. Tal vez un efecto de tantos dias de meditacion.

27 de abril. Me levanto temprano con los canticos de los monjes tibetanos. Voy a meditar al centro por una hora y a la salida, con otros meditadores, decidimos caminar hasta una cascada local. paramos en un par de cafes para desayunar y apenas dos seguimos subiendo la montaคa hasta Triund, a unos 3 mil metros de altura. Volvemos a tiempo para ver la segunda parte del documental.

28 de abril. Epero que abran el paso para ir a Leh, pero no tengo ningun apuro en irme. Me cruzo todo el tiempo con los colegas de meditacion y nos juntamos para hablar, comer, hacer compras, caminar, visitar atracciones turisticas e intercambiar informaciones sobre clases de musica, joyeria o yoga, sobre actividades de los refugiados tibetanos y sobre consultas al medico personal del Dalai Lama que parece que es increible: con solo tomar el pulso y analizar la orina a simple vista provee un diagnostico preciso y una cura apropiada y de bajo costo.

Vipassana

15-26 de abril: Termine' mi curso de comida tibetana y subi' con mi mochila desde McLeod hasta el vecino pueblo de Dharamkot, a ver si conseguia ingresar en el centro de meditacion Vipassana. El curso exige una dura disciplina moral y un compromiso a mantener 5 reglas mientras dure el curso: no mentir (facil de cumplir dado que apenas podemos hablar con el instructor), no robar, no tomar ningun tipo de toxicos (ni alcohol, ni cigarrillos, drogas o estimulantes), no cometer actos impuros (mala conducta sexual durante la vida cotidiana) y no dañar ninguna creatura viviente. Despues del curso, se agregan dos reglas: aprender a dar sin esperar nada a cambio y mostrar gratitud siempre que podamos. El curso es gratis porque se supone que uno vive como un monje: de la caridad de ex estudiantes. Asi uno no puede exigir nada como si fuera un consumidor o un cliente.

Las rutinas del centro son mas rigidas que las de una prision: no se puede hablar con otros estudiantes, se prohibe fumar y el consumo de cualquier estimulante, no se puede tener ningun tipo de contacto fisico con otras personas, hay areas separadas para hombres y mujeres, no se puede portar ningun simbolo religioso ni realizar ningun tipo de rito, se prohibe usar cualquier otra practica de meditacion o disciplina mental, no se puede leer o escribir, ni mucho menos escuchar musica, silbar o canturrear, la dieta es vegetariana y la cena es apenas una taza de te' con arroz u otro plato ligerisimo.

La primera noche se presenta la tecnica e inicia la prohibicion de hablar. El lugar es muy agradable: un bosque con vista a las montañas, silencioso a no ser por los gritos y cantos de aves y de monos.
A las 4 de la mañana suena la campana para despertarnos y a las 4:30 ya estamos en el hall de meditacion. Uno de mis compañeros de cuarto rompe el silencio y se lamenta apenas oye el primer llamado a meditar: Porca putana! Efectivamente, un italiano.

La primera tecnica parece sencilla pero no lo es: concentrarnos en nuestra respiracion. Al minuto la mente esta' viajando y en lo que uno mas piensa es en seguir durmiendo. Estar sentado con las piernas cruzadas por dos horas tampoco es lo mas facil. Las piernas se duermen, las articulaciones empiezan a doler y uno no ve la hora de que suene la campana. A las 6:30 termina la primera sesion y procedemos a desayunar una papilla y te' con leche. A las 8:30 reanudamos la meditacion, almorzamos a las 11, descanzamos otra vez hasta las 13:30, cenamos a las 17 y a las 18 retomamos la meditacion, a las 20 escuchamos un discurso sobre la tecnica y despues meditamos hasta las 21. A las 21:30 se apagan las luces.

El segundo dia uno enfrenta la primera noble verdad del budismo: el sufrimiento. Uno no sabe ya como sentarse para sentir menos dolor. En el tercer dia la concentracion se afina: debemos focalizar en las sensaciones en la diminuta zona que va desde el labio superior a las narinas. En el cuarto dia empezamos con la tecnica de Vipassana, de introspeccion y observacion de las sensaciones.

El objetivo es observar las sensaciones del cuerpo sin reaccionar ante ellas: no hay que rechazar el dolor ni apegarse al placer, tan solo observar lo que siente el cuerpo. Todas las miserias humanas surgen de esta conducta. Cuando uno aprende a no reaccionar, las acciones pasadas de aferrarse al mundo sensible se manifiestan como dolor y se disuelven dando lugar al fin del sufrimiento. Mientras tanto, uno intenta concentrarse en la tecnica para no llorar de dolor. Cuando uno lo logra, empieza a sentir vibraciones o algo asi como un flujo de energia por buena parte del cuerpo. Pero si uno se apega a estas sensaciones la concentracion se pierde. Toda sensacion debe considerarse pasajera y debe ser observada como si ocurriera en el cuerpo de otra persona. Parece imposible, pero no lo es.

Se supone que es la tecnica que enseคaba Buddha a sus discipulos, que se perdio' en la India unos 5 siglos mas tarde y solo sobrevivio' en Birmania. Fue reintroducida en la India hace unas pocas decadas de la mano de un hombre de negocios hindu' que vivia en Birmania. Sufria de una especie de migrañas que ningun medico conseguia curar, ni especialistas en Suiza o Estados Unidos tuvieron suerte, hasta que
dio' con un instructor de meditacion en su propio pais. Ahora a esta tecnica la usan para reformar la conducta de presos en varias carceles en la India, aparentemente con muy buenos resultados.


Pasan los dias y el silencio no se rompe a no ser por alguno que otro bostezo, eructo o flato (esta ultima una tecnica preliminar a la levitacion), el llanto de alguna chica que no aguanta mas el dolor, los saltos de los monos sobre el techo, los tambores de alguna celebracion hindu' en Dharamkot o los fuegos artificiales para conmemorar el aniversario de la independencia de Israel.

El decimo dia aprendemos otra tecnica de meditacion y se rompe la prohibicion de hablar. Finalmente conocemos los nombres de las personas con las que hemos convivido por lo que nos parece una eternidad.

viernes, 13 de abril de 2007

Primeras impresiones de los tibetanos

13 de abril. Acabo de terminar mi primer leccion de cocina tibetana: he aprendido a preparar thengthuk y thugpa. La base es la misma: verduras reahogadas, agua, especias ligeras (cardamomo, anis y canela) y pasta fresca. Todavia no me ha enseคado a preparar mi plato favorito, que es el momo de cordero: una especie de niคos envueltos rellenos de cordero con cebolla y verduras servidos en una sopa de verduras. La comida no es ni salada ni picante. Mi estomago lo agradece.
Finalmente encuentro un lugar realmente tranquilo desde que deje' la granja organica en Rajasthan. Los tibetanos me han causado una muy buena impresion. Para empezar, no estan a los gritos llamandome "venga amigo, pase a ver mi negocio!" como hacen casi todos los vendedores en la India. No se la pasan preguntando de donde uno viene, hacia donde uno va, en que hotel esta' hospedado y otra sarta de cuestiones personales. Los articulos a la venta ya incluyen el precio, asi que uno no tiene que regatear sin tener una idea de cuanto cuesta. Es mas, no se necesita regatear. Los precios son justos. Y si uno sale sin comprar nada, no insisten ni miran con mala cara.
Ademas no gritan. Son amables y pueden hablar del largo viaje que hicieron para escapar de Tibet, esquivando los disparos de los soldados chinos y sin probar comida por 6 dias con la misma tranquilidad con la que podrian hablar de futbol. Miento, cuando hablan de futbol se les nota un cierto entusiasmo. Y que hablen de futbol en vez de criquet ya me hace sentirlos como muchachos del barrio.
Por las calles de McLeod Ganj, la aldea con nombre de highlander donde el Dalai Lama reside y dicta charlas, se ofrecen cursos de cocina, masajes, yoga, lengua tibetana, meditacion, auto-ayuda, acupuntura, astrologia, musica y otras artes. Hay para entretenerse. Y si no es por los cursos, basta despertarse y observar a los picos nevados que araคan los 5000 metros de altura, o caminar por el bosque hasta una cascada cercana, o ver el cielo estrellado desde el balcon de mi departamento.
A la hora de la cena, veo un tibetano con sus vestimentas de monje sentado junto a otro tibetano con un polar Patagonia, jeans y una camara digital en la mano. En un restaurante autodenominado italiano, dos tibetanas en remera y jeans toman los pedidos de pizza napolitana y lasagna di melanzane.
La vestimenta tradicional tibetana rehuye de los colores chillones y calidos de los saris indios. Prefiere los tonos frios, mas acordes con el clima de alta montaคa.
Sus rostros tienen rasgos muy marcados. Se asemejan en algo a los bolivianos o peruanos de la sierra por los pomulos salientes, o veces a los chilotes por las mejillas a coloradas. Si tan solo tuviera mi camara de fotos para retratarlos....

Escape de Nueva Delhi

10 de abril. Para estafadores y ladrones, Nueva Delhi tambien es la capital de la India. En el Bank of Baroda obtuve un adelanto de efectivo a una mala tasa de cambio, previo pago de una comision equivalente al 1% del valor sacado. De vuelta en el hotel obtuve un descuento cuando les dije que en otro hotel del mismo nivel la tarifa es un 15% menor. Acto seguido, me venden un pasaje de autobus a Dharamsala al doble del precio ordinario.
En el autobus el rosario de lamentos es largo. Comparto la cabina con otro estafado, que pago' para tener una cabina completa y tuvo que dividirla. En otro asiento un hindu se queja de que estafan a sus propios conciudadanos: a los extranjeros los estafan por mucho, pero a los turistas domesticos no dejan de cobrarles un sobreprecio sin mayores explicaciones. Hablan mucho de karma y por otro lado son las personas menos honestas que he visto. No les importa si en la proxima vida reencarnan convertidos en cucarachas.

domingo, 8 de abril de 2007

Felices Pascuas!

7 de abril. Ya tenia todo listo para dejar Nueva Delhi hasta que di con un pequeño inconveniente: la tarjeta de emergencia que me mando' VISA no funciona. La pruebo para pagar el hotel y no funcionaba. La probe' para retirar efectivo en un banco y nada. La pruebo para comprar algo y nada. Rechazada por partida triple.
Perdida toda la mañana, llamo a VISA para que me resuelvan el problema. Ok, me dicen que ahora la puedo usar sin problemas. Vuelvo al hotel para pagar, pero nada. Supongo que tardara' unos minutos para actualizar el sistema. Almuerzo y pruebo otra vez. Nada....
Llamo otra vez a VISA y me dicen que es un error en la tarjeta y que el sistema no puede leer bien los datos. En ese caso, tengo que solicitar otra tarjeta. Y esperarla en Delhi?!!!! Cazzo....
La otra posibilidad es que me den un credito de emergencia. Perfecto, salvo que los bancos acaban de cerrar y no abren hasta el lunes.
Paciencia. La montaña me sigue esperando. Paso el fin de semana entre el hotel y el cibercafe'. Los 36 grados que hace a la tarde no me dan ganas de moverme demasiado.

jueves, 5 de abril de 2007

Lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno

5 de abril. Pasada casi una semana del maldito incidente en el tren, empiezo a sentirme bien y a pensar en positivo. Para empezar, ahora cargo apenas una mochila y ya no debo preocuparme ni dedicar tiempo a sacar fotos y a bajarlas a un CD. Estoy en la India, asi que es el lugar justo para practicar la doctrina del desprendimiento. Nada de aferrarse a las cosas materiales. De ahora en mas, lo que cuenta es aprovechar el momento y vivirlo con intensidad. Si es posible, en un lugar confortable, rodeado de algun paisaje espectacular y con un buen plato de comida sobre la mesa. Bien, confieso que no tengo mucha madera de budista.

De hinduista, tampoco, aunque entre las muchas escuelas hinduistas se pueden sacar buenas ideas. Ahora leo sobre el shaivismo en Cachemira, una escuela hindu del siglo X con muchas ideas que recuerdan a veces a Hegel, a veces a la fenomenologia. Me ha gustado el concepto de la diversidad como simbolo de la libertad. El espiritu es creativo y se manifiesta en una multiplicidad de formas. Sin diversidad, si todo fuera una ilusion y todos fueramos lo mismo, entonces no habria libertad. No me parece una proposicion compatible con el sistema de castas o con la condena de las viudas segun las leyes de Manu, de los cuales todavia quedan resabios (ver por ejemplo la pelicula 'Water'). Tampoco es compatible con el principio de igualdad sancionado en la constitucion india gracias al Dr. Ambedkar.
Otro punto interesante de esta escuela shaivista es la relacion entre doctrina y practica: el objetivo final es una experiencia de comunion con el espiritu universal, no tanto la pura discusion teorica o las practicas rituales desprovistas de significado. Estas ultimas me parecen las mas practicadas en la India: puras supersticiones mas o menos coloridas.
Actualmente tambien existe en la India un tipo de hinduismo intolerante, fundamentalista como dirian algunos, al parecer bastante activo en el campo politico. No olvidar que a Mahatma Gandhi lo asesino' un fanatico hindu' y que la nacion fundada por un pacifista es hoy una potencia nuclear. De las antiguas tradiciones, algunos hacen uso de la peor parte.

martes, 3 de abril de 2007

Yendo de la cama al living

3 de abril. Tengo que esperar para que me den un pasaporte nuevo y mientras tanto intento conseguir credito de alguna manera. Mi hermana-madre me ayuda y aconseja permanentemente y el resto de la familia me llama todas las noches para ver como estoy. No me puedo quejar. El resto del tiempo lo paso haciendo llamadas, comiendo, leyendo las noticias por la red o uno de los dos libros que todavia llevo conmigo, mirando peliculas que no habia visto, o documentales sobre los Tuareg o sobre la jungla del Congo.
Hoy almorce' con un grupo de italianos. Una ya ha pasado por la experiencia de ser robada en este pais. Un español sentado en otra mesa se lamentaba de como los indios nos estafan permanentemente aunque sea en pequeñas cantidades: se ensucian a veces por menos de 10 euro cents. En Nepal tuvo la misma experiencia y no se contuvo: termino' golpeando al chofer de un bus. Dice que a el lo estafaron y que encima fue el el que paso' la noche en una carcel de Khatmandu. Ahora tengo a otro tipo al lado, un venezolano que esta' por perder la visa a la India y busca desesperadamente soluciones. No estoy solo en la desgracia.
Espero que por medio de la oficina de mi empresa me puedan adelantar un poco de dinero para moverme por aqui hasta que me den mi nueva tarjeta. Si todo sale bien, ya el lunes que viene podre' estar al pie de los Himalaya.

lunes, 2 de abril de 2007

Noticias de un alma caritativa

Acabo de hace una donacion involuntaria a parte del pueblo indio:
camara de fotos con imagenes de este pais y del viejo mundo, las
cartas a los amigos y a la familia que no hice a tiempo de botar en el
correo, mi pasaporte y otros documentos para que se acuerden siempre
de mi, anteojos de sol que el reflejo es muy fuerte, un sombrero para
que puedan seguir trabajando bajo el sol abrasador, los anillos y
joyas que compre' para los amigos en Kashmir, como para que aprecien
el arte de una region ocupada militarmente por el ejercito indio,
mucha plata en terminos relativos, tal vez el sueldo de un año de un
indio de clase media o todo mi presupuesto para este viaje, el celular
que traje para llamar a mi familia, como para que puedan estar mas
comunicados, la victorinox con sus mil funciones practicas, hilo
dental, cepillo y pasta de dientes para que mantengan la dentadura
sana, y una birome para que escriban, si es que pertenecian a la mitad
del Estado de Bihar que tiene esa capacidad.
Vine a la India a buscar una experiencia diferente y con seguridad la
he tenido.
Lo importante es que en estos casos uno se da cuenta de las cosas
realmente importantes: la salud, la familia, los amigos y la propia
capacidad de lidar con estos pequeños percances de la vida.

El relato es el siguiente: apenas me subo al tren en Patna con destino a Darjeeling, coloco mi mochila grande sobre la litera, luego el bolso de mano, luego me subo a la litera, acomodo la mochila grande mientras el bolso de mano queda entre mis piernas. No senti' nada pero apenas me doy vuelta el bolso de mano habia desaparecido. El vagon esta' lleno de gente cuando no deberia haber tantas personas. al fin y al cabo, solo hay lugar para pasajeros con reserva. Grito 'Police! Police!" pero nadie se inmuta. Le aviso a un guardia pero tampoco se mueve. Me dice que baje y haga la denuncia en la oficina de la policia que hay en el primer anden. Bajo con mi mochila grande y hago la denuncia. Mientras tanto, mi tren parte. Me toman la denuncia pero no veo que nadie se mueva demasiado. Sera' la policia complice de los ladrones? Tengo que volver a Delhi para tramitar un nuevo pasaporte. Me prestan dinero para llamar por telefono: mi hermana-madre se encarga de bloquearme las tarjetas de credito y avisar al resto de la familia. Que' haria sin ella. Espero mi tren a Delhi en compañia de oficiales del ejercito. El que tengo a mi lado dormita. Yo mientras tanto mato mosquitos: 43, 44, 45 mosquitos. Hace calor. Compro una botella de agua y espero mi tren a Delhi hasta las 3.30 de la mañana. Sigo matando mosquitos: 88, 89, 90... Finalmente llega el tren y me subo. Me acuesto en la litera abrazado a mi gran mochila. Me saco las zapatillas, las meto en la mochila y la cierro con candado. Duermo con un ojo solo. Al dia siguiente una familia que viajaba cerca mio me convida para comer. 20 horas mas tarde llego a la estacion de Delhi. Busco un buen hotel, explico que me han robado todo y me dejan registrarme sin pagar. Como algo, me ducho, miro algo de television y me desplomo sobre la cama.

Por la senda de Buda


29 de marzo. Gautama era un tipo muy practico. Encontro' la iluminacion mientras meditaba bajo un arbol. Si hubiese meditado bajo el sol abrasador de la India, antes de la iluminacion habria entrado en estado de ignicion. Las temperaturas ya sobrepasan los 35 grados y debo apurar el paso hacia las montañas.
Despues de Sarnath, el lugar donde Gautama predico' su primer sermon, me dirigi' hacia Nalanda, la antigua universidad del S. VI y ya centro de conocimiento en la epoca de Buda. Es unos 5 siglos mas antigua que la Universidad de Bologna pero no puede jactarse de seguir activa. Fue destruida siete siglos mas tarde y hoy solo quedan sus ruinas. Los guardias supuestamente controlan que no haya saqueos pero no los noto muy eficientes. He visto niños que jugaban dentro de los viejos edificios golpeando ladrillos contra los muros y practicando otros actos de vandalismo. Un vecino de la zona me mostro' su coleccion de restos arqueologicos. Piedras talladas hace mil años guardadas en bolsitas de polietileno sin el menor cuidado.
Pase' rapidamente por Rajgit y termine' en Bodhgaya, gran centro de peregrinaje con nuevos templos de cada gran nacion budista: Camboya, Tailandia, Myanmar, Japon, Bhutan, Sikkim, etc. En esta pequeña aldea conviven turistas, monjes budistas y campesinos pauperrimos, campos sembrados y un paisaje casi desertico. Con la cantidad de mosquitos que he visto, no se' como hacen los monjes para meditar...

miércoles, 28 de marzo de 2007

Por las huellas de Gautama

27 de marzo. Mi estomago no anda demasiado bien asi que he empezado un regimen a base de sopa de pollo con arroz y verduras. Al parecer funciona. No se' si tiene bases en la medicina ayurvedica pero es lo que mas se parece a la sopa de la abuela.
Voy tras las huellas de Gautama y a la aldea donde predico' su primer sermon: Sarnath. No soy budista pero cuando voy al baño medito sobre el fluir de la vida y me siento en la via de la liberacion.
Volviendo a Sarnath, el templo que conmemora el primer sermon de don Siddhartha (Sid para los amigos) es de epoca moderna. Lo hizo un tipo de Sri Lanka para revitalizar el alicaido budismo en India. Incluye unos frescos sobre la vida de Sid pintados por un artista japones. Pero lo mas interesante es el templo jainista y el museo arqueologico. En este ultimo se expone el pilar con 4 leones del emperador Asoka, que fue adoptado como escudo nacional indio, buenas estatuas encontradas en la zona desde la epoca Maurya (S. III-II A.C.) hasta el declinio de la ciudad por el siglo XII cuando los musulmanes turquicos saquearon la ciudad. Los mismos que destruyeron la universidad de Nalanda porque no tenian un ejemplar del Coran en la biblioteca. Que' le hubiera costado a la Universidad conseguir uno...

domingo, 25 de marzo de 2007

De Khajuraho a Benares


23 de marzo. Khajuraho es pacifica, relativamente limpia, tiene veredas en las calles y vendedores irritantes a la caza de turistas. No he visto gente vomitando o haciendo sus necesidades en la calle como en Delhi o en Agra. Hasta barren las calles y tienen unas rutas arboladas a la salida de la ciudad con puestos mas cuidados. El turismo puede arruinar el encanto del lugar, pero Khajuraho me gusta tan turistica como es.
La cocina es bastante internacional. Gracias al consejo de mi amiga Laura S., almuerzo en un excelente restaurante italiano: Mediterraneo. Toco el cielo con las manos, o mejor dicho, con cuchara y tenedor.
Si los indios son poco confiables, sobre todo a la hora de los precios, aprovecho para confundirlos. Cada vez que me preguntan de que pais soy, de donde vengo y adonde voy, les doy una respuesta diferente. Pero no hay caso, insisten en hablar conmigo aun cuando no consiguen venderme nada.

24 de marzo. El largo tren nocturno entre Mahoba y Benares (o Varanasi) es interminable. Subo luego de una larga espera en la estacion de Mahoba, con cortes de luz frecuentes y en compañia de una pareja de franceses. El tren sale a las 00.45 y llega despues de las 11. Un taxista nepales me lleva al hotel que le indico pero no tienen mas cuartos. Consigo otro hotel cercano cerca del Ganges con un baño mas que decente, tranquilo y sin mosquitos. Presencio los festivales religiosos sobre el rio, me cuelgo hablando con una israeli y ceno en un buen restaurante.
No me parece una linda ciudad, pero tiene su encanto. Las calles cerca del Ganges sn un laberinto del cual solo consigo salir preguntando. Los turistas de bajo presupuesto son mayoria. Muchos usan vestimentas locales. Algunos vienen a practicar yoga, estudiar hindi, meditar o aprovechar los masajes que ofrecen por unas pocas rupias. Los restaurantes tienen buena onda y buena gastronomia. Buen lugar para extraviarse sin problemas.

Foto: en una aldea a las afueras de Khajuraho

De Orchha a Khajuraho


20 de marzo. Hago un horario solar. Al alba me despierto y ya toda Orchha, salvo algunos turistas, se encuentra en movimiento. Tomo unas tazas de te' y empiezo a caminar por los templos. Los santones a veces me saludan, otras simplemente se dirijen hacia al rio para sus abluciones matutinas. Luz del alba, una especie de ceibo florecido, vacas pastando, peregrinos de un lado para otro, ni un turista a la vista. Camino por los templos, entro en ellos sin control de ningun tipo. Al parecer el ticketero duerme. Camino entre los campos de centeno entre templo y templo. El sol sale catapultado al cenit y ya a las nueve esta' alto y radiante. O sea, hace calor. Lavo ropa y salgo a almorzar. Ya se ven turistas por todos lados. Duermo una siesta y salgo cuando baja el sol sobre los templos. A la noche siguen los canticos religiosos. Los cortes de luz nos dejan apreciar las estrellas y la medialuna. Como hasta decir basta. En un restaurante preparan moussaka de berenjenas y torta de chocolate. Nada autoctono, pero mi estomago lo agradece.

21 de marzo. Otra vez al alba para terminar la vuelta por los templos. Los ticketeros duermen dentro del palacio principal y el portero del hotel de lujo que ocupa un sector del palacio me sirve de guia y me abre las puertas de las salas pintadas. Cuando el ticketero se levanta, le pago la entrada. Recojo mis cosas en el hotel y voy a Khajuraho, a visitar los templos del siglo X con sus figuras altamente eroticas. Y que venden por la calle? Ejemplares del Kamasutra. No tengo con quien practicarlo, asi que me dedico a los placeres del estomago.

22 de marzo. Sigue la festividad hindu', asi que en los templos me cruzo con una romeria de fieles en saris multicolores. Extaño ver los contrastes: en las peliculas de Boliwood no se ve ni siquiera un beso y en la calle muchas mujeres se cubren sus rostros y las parejas apenas si se tocan, pero en los templos hay figuras que podrian ser consideradas XXX.
Cuando sube el sol llega la hora de comer y de dormir la siesta. A la tarde alquilo una bicicleta y me olvido de los templos. Me divierto mucho mas pedaleando por la campiña, a saludar campesinos y disfrutar del paisaje entre praderas y colinas.

Foto: portico de elefantes en Orchha

En el corazon de la India


19 de marzo. Por primera vez me subo a un tren en este pais. Hasta Gwalior, viajo sin problemas. Paso la mañana entre el fuerte mogul, las viejas deidades hindues labradas en la montaña y algunos palacios del 1600-1700, almuerzo con calma y tomo el segundo tren, esta vez a Jhansi. Tren local, gente local. Unico turista sentado sobre su mochila cerca de una puerta siempre abierta. Hace calor, pero el aire que entra alcanza para los 200 pasajeros de mi vagon. Lo bueno de viajar en tren es que no se escuchan bocinazos y suele ser mas rapido. Lo malo: bueno, demasiada gente.
En Jhansi temino mi Sprite de 2 lts y evito un nuevo viaje tan populoso. Visito el fuerte local y tomo un taxi a Orchha, sin otros pasajeros. Orchha es pequeña y tranquila. De mi hotel se ve uno de los palacios principales al caer la tarde. Pocas calles, pocos bocinazos, bastantes vacas, muchos templos y palacios y el resto son campos sembrados. Intento ver lo que como entre corte y corte de luz. El resto de la ciudad se prepara para un festival religioso al inicio de la primavera. Suena el nombre de Shiva por los altoparlantes y el mercado principal vende polvos coloridos. Unas mujeres esparcen agua de flores sobre los animales. Duermo mientras los mosquitos me lo permiten.

Taj Mahal, Taj Mahal....


17 de marzo. A la noche llego a Agra y me hospedo en el primer hotel razonable que encuentro cerca de la terminal. Empiezo a extrañar la granja. Como buena ciudad de la India, Agra es fea, sucia y ruidosa. Al menos como bien.

18 de marzo. Me levanto poco antes del Alba para ir al Taj Mahal. Canturreo la cancion homonima de Jorge Ben hasta que el rickshaw me deja en una de las entradas.
Lo primero que me impacto' fue el precio de la entrada. Los indios pagan 20 rupias; los turistas: 750. Un poco mas de 12 euros. Atravieso el segundo portal estilo mogul y ahi lo veo: imponente y blanco como Sacre Coer en Montmartre. El canal esta' seco, asi' que nada de fotos con reflejos. Bueno, siempre hay algun charquito a mano.
Si, es tan impresionante como dicen, y al alba parece escenografia pintada de una pelicula de los años '30. El problema fue a la salida. Del silencio del parque y los aromas florales a los bocinazos y pestilencias de siempre. Pase' rapidamente por el fuerte de Agra, almorce' y volvi' al hotel a refugiarme del ruido y del calor hasta que bajase el sol.
A la tarde fui a Shikandra a ver el bello pero descuidado mausoleo de Akbar, uno de los reyes mas iluminados de la India. Intento' fundar una nueva religion sincretista, pero su corte ignoro' sus innovaciones. Su nieto construiria el Taj Mahal, por amor a su fallecida princesa o por pura vanidad. Y luego los ingleses destronaron a los mogules y se llevaron casi todo lo que pudieron.

Foto: cortesia de Rebecca S.

De vuelta al mundo urbano

Despues de preparar el segundo kunapa, decidi que ya habia aprendido lo suficiente y que era hora de volver a la civilizacion. Los ultimos dos dias fueron tranquilos. Solamente quedabamos 4 huespedes. Binod nos animo' sacandonos a comer. La primera noche fuimos al palacio Samode en Jaipur. Cena con candelas en un patio interior, abundante variedad de platos no vegetarianos absolutamente deliciosos, musica en vivo y guia por las salas del palacio. Unos niños cantaban nuestros nombres (a cambio de una propina, obviamente). De postre, un plato de helado, tortas varias y pannacotta. Un te digestivo y vuelta a la granja. Eso es vida.
Para mi ultima noche salimos a comer a un puesto en la ruta con Binod, su familia y un par de sus empleados. Otra vez comimos como maharajas. A la vuelta Binod cambio' el repertorio musical. En vz de Abba, musica country y Mozart, pasamos a musica clasica de Assam, algo de Boliwood y otros ritmos mas autoctonos.
El sabado 17 me despedi' con calma de todo el mundo. Unos amigos de Binod me dieron un aventon hasta la estacion de Jaipur. Eran dos nuiños y un adulto, Hagwa, al que uno de los pequeños cargaba porque su mujer lo dejo' por el lechero. Me dijo que si pasaba por Patna lo podia contactar. Me dio su email: Hagwa_went_away_with_the_milkman@hotmail.com. Sospechando que no era el correcto, se lo pedi' nuevamente.
Solo otra vez. En a estracion espere' el omnibus a Agra. Empieza a hacer calor.

viernes, 23 de marzo de 2007

En Saharia Amla Farm

8 de marzo. A unos 22 km de Jaipur se encuentra la granja organica Saharia Amla del Sr. Binod. Se supone que puedo trabajar unas horas a cambio de casa y comida.
Apenas llego, me encuentro con dos huespedes con problemas estomacales. No parece una buena señal, pero la comida picante tiene sus efectos colaterales.
Me ofrecen te' y me indican donde hallar al Sr. Binod. Estaba trabajando en una parte de la granja con otros 8 huespedes y varios trabajadores locales. El primer dia no hago mucho, salvo comer, hablar con todo el mundo, beber te' y seguir hablando y comiendo.
La granja es tranquila. El principal producto es amla, un fruto parecido a la ciruela pero muy amargo, usado en la medicina ayurvedica. Tienen una piscina que se mantiene limpia gracias a las semillas de neem, otra planta medicinal. Examino las fuentes que hay cerca de la casa y para mi asombro no hay larvas de mosquito. Ahi me empiezo a interezar mas por la produccion organica.
El unico fertilizante que usan es el kunapa, un caldo de bacterias hecho con deshechos de las carnicerias, agua servida con detritos vegetales, bosta y orina de rumiantes. Se coloca en grandes tanques (de unos 100 litros calculo) y se entierran en fosas por uno o dos meses. La mezcla fermenta y se descompone en 5 elementos. Se usa en cantidades minimas, pulverizado sobre las plantas o vertido cerca de las raices.
El Sr. Binod es un tipo muy particular, al parecer muy practico. Ve lo que funciona y lo usa. Cuida bien de los huespedes, nos presenta a otros practicantes de metodos de agricultura no agresivos, organicos o como se llamen, nos explica sus metodos, nos pregunta nuestras opiniones y nos deja bastante tiempo libre para pasear por la granja, tomar te' en una pulperia local cerca de las vias del tren a la que bautizamos "The Railway Cafe", para pasear y disfruntar de la apasible vida campestre. Binod tambien cultiva te' organico en Assam. Lo he probado y es excelente. En una de esas me doy una vuelta para ver que' tal es.

Entre Jaipur y Amber


Jaipur es bastante menos ruidosa y mas caminable que Dehli. Visite' un par de palacios de la epoca mogul y me perdi' por las calles de la ciudad rosada. En un negocio me invitaron te', a almorzar y a llevarme a pasear a la noche. Muy amables hasta que me ofrecieron que llevase joyas a Europa por la modica suma de 10 mil euros. Le dije que lo pensaria y les responderia al dia siguiente.
Al dia siguiente me fui tranquilamente a Amber, a visitar la vieja capital de Rajasthan. Muy linda y muy turistica. La pase' mejor caminando por las calles de Amber, sin turistas a la vista. Un niño me hizo de guia por los templos hindues. Finalmente me mostro' la parte mas interesante de la ciudad segun su parecer: el establo de su casa y sus dos vacas. Lastima que son sagradas y no se comen.
Volvi' a Jaipur a caminar otra vez por las calles mas tranquilas de la ciudad. Gente tomando te', examinando tejidos en los emporios textiles, esculpiendo piedras y escupiendo (otra tradicion local).
Demasiada vida urbana. Al dia siguiente decidi' irme a una granja organica, bien lejos de los bocinazos y de las ofertas inescrupulosas.

Foto: Rebecca S.

lunes, 5 de marzo de 2007

De Srinagar a Jaipur

2 de febrero. La lluvia sobre el lago fue nieve en las montañas. Aun no se acaba el invierno. Finalmente amanece soleado y Ali me conduce a las montañas a 40 km de Srinagar. Visitamos unos viejos tenmplos hindues y cruzamos a unos campesinos gitanos por el camino. Dos niños, Akhtar y Gunmir, me guian por un sendero de tres horas hasta un puente de madera, apenas para aprovechar la tarde.

3 de febrero. Otra vez amanece con lluvia pero para despues del desayuno. Visitamos las mezquitas de la ciudad y los jardines mogules. En una cooperativa de artesanos me explican como se fabrican las alfombras y como apreciar la calidad de cada una. El secreto consiste en la cantidad de puntos por pulgada cuadrada. Cuantos mas puntos, mejor la calidad. Basta contarlos, como a los pixels de una fotografia.

4 de febrero. Dia de compras. Hice lo que no queria hacer: comprar regalos al principio del viaje. Lo bueno es que no pesan mucho y tengo una cosa menos de que' preocuparme. Quien sabe cuando volvere' a Kashmir, si es que vuelvo algun dia.

5 de febrero. Vuelo de vuelta a Delhi y me voy de la ciudad lo mas rapido posible. Me tomo un bus ejecutivo a Jaipur. En el camino nos cruzamos con vacas, perros, paseantes suicidas, camellos y otras alimañas. En un momento nos encontramos con un congestionamiento de camiones. No hay problema. Vamos de contramano por unas cuantas cuadras hasta que volvemos a nuestro carril. Al borde del camino tambien empiezo a vislumbrar, aunque sea de noche, a la India mas pobre, mas rural, mas sucia y aun asi sonriente.

Llueve en Srinagar

1 de marzo. Llueve. Dedico los primeros tres dias en el hotel-bote a comer y a dormir. Con Rafiq, el hijo de lio, hablamos un poco acerca de todo. El es el gerente de la familia, el que maneja el hotel, contrata excursiones a la montaña y exporta te'. Cita a Eqbal Ahmed en persa: que si hay un pariso sobre la tierra es aqui, es aqui, es aqui. Kashmir parece un lugar fantastico, salvo por los problemas politicos. Al parecer luego de la particion de la India les prometieron el derecho a la autodeterminacion pero se la terminaron dividiendo entre la India y Paquistan.
Rafiq me invita a que me sienta como en su casa. Su hijo de 6 años juega conmigo a al cricket (o al menos lo intentamos), su mujer me sirve te' verde con canela y cardamomo y galletitas de almendra. La comida consiste en verduras cocidas, queso de montaña con salsa y arroz. Lo que para ellos no es picante para mi lo es bastante. Lo mas picante que comen son unas verduras de hoja con chile que son nitroglicerina pura. Comen con la mano, apretando el arroz con las verduras y el queso formando unos bollos. Despues se chupan los dedos y se lavan las manos con agua sobre el plato en el que comen. Yo prefiero la cuchara y la servilleta.
A las 5 de la matina me despiertan las llamadas a rezar desde la mezquita mas cercana. Despues de la plegaria, vuelven a dormir hasta una hora mas razonable.
Yo ni me animo a salir de la cama antes de las 10. Permanezco bajo las 5 cubiertas de acrilico coreano, un toque nada autoctono en el barco de madera tallada.
Rafiq se queja de las influencias occidentales en la moda y en la musica. No le gustan los Rambo locales, la violencia en la television, la musica remixada, la perdida de los valores tradicionales. Ahora, tampoco reniega de la tecnologia y dista de ser un extremista. Dice que hay un Dios aunque no importa que religion se practique. Que no hay que generalizar que Estados Unidos tiene la culpa porque conoce estadounidenses que son excelentes personas. La culpa es de la codicia humana.
La lluvia me permite pasar mas tiempo con la familia y disfrutar de la paz entre el lago y las montañas. Buena decision despues de haber pasado una noche infernal en Delhi con los interminables bocinazos. Que en la India hay dos leyes de transito: manejar del lado izquierdo y tocar bocina a mas no poder. En el lago de Srinagar, apenas se oyen los remos...

En Kashmir

27 de febrero. Lo primero que hice despues de paser por Delhi es ver a donde escaprme. Mejor empezar por un lugar menos caluroso y pobre. Pregunte' por destinos al norte y me recomendaron Srinagar, al pie de los Himalaya. Que asi sea.
A la hora del almuerzo aterrize' en la capital de Cachemira. Llovizna. Tengo que llenar un formulario y buscar al tipo del hotel donde tengo reserva. Hay soldados por doquier. Un cartel dice que el año pasado hubo 850 victims fatales por atentados con granadas. Veo a un turista cargando sus esquies contento de probar la nieve sobre los Himalaya. Bueno, no debe ser tan malo.
Mi guia hasta el hotel es Ali, un viejo guia de montaña que supuestamente estuvo con Heinrich Harrer en el Nanga Parbat. Por lo que fuma, dudo que ahora lo podria hacer. Tiene 55 años y habla ingles bastante bien. Cuando le explico a donde quiero ir en el libro que tengo, me doy cuenta de que es analfabeto.