jueves, 31 de mayo de 2007

You may forget Manali but not Vashisht

Mayo llega a su fin y apenas me queda un mes para terminar mi año sabatico. En el autobus de McLeod a Manali, la luna casi llena nos permite vislumbrar los valles y montañas, circulos de fuego y otras hogueras en sus laderas, a aquel chofer ligeramente beodo en un autobus vacio ya que nadie se animo' a subirse. Despues de haber cargado las mochilas en un autobus, descargado y vuelto a cargar una vez que confirmamos cual de todos los autobuses partia, nos pudimos relajar un poco en nuestros asientos e intentamos dormitar sin mucho exito.
A las seis de la matina llegamos a Manali. El sol ilumina las cumbres nevadas. Ventajas de no viajar solo, mi compañera de viaje saca su guia y sugiere que busquemos hospedaje en Vashisht, una aldea al final del valle de Kullu. Nos subimos a un rickshaw y al llegar encontramos a Chantal con una amiga. Nos separamos nuevamente para buscar cuartos disponibles. Ofertas no faltan. En un hotel atendido por nepaleses conseguimos una buena habitacion con linda vista. Recuperamos horas de sueño y despues de almorzar salimos a caminar por el bosque. Faltaba una copa de vino tinto para acompañar el paiaje, pero no se puede tener todo en la vida.
En Manali nos dicen que la ruta al Valle de Spiti todavia no esta' totalmente habilitada. Hay que esperar un par de dias. Que asi sea.
En el sendero de vuelta a Vashisht nos encontramos con una pintada: "Puedes olvidarte de Manali pero no de Vashisht". Cenamos comida tailandesa. El cocinero nepales nos dice que aprendio' a cocinar en tres lecciones. Y aprendio' bien.
Hace frio y hay luna llena. En la vieja Manali nos dicen que hay una fiesta, pero con Rebecca preferimos la tranquilidad de la aldea, la amabilidad del camarero de Goa, de unos abogados de Delhi, del gerente del cibercafe' y del resto de la gente que trabaja, vacaciona o vive por aqui.

martes, 29 de mayo de 2007

Encuentros y despedidas

Finalmente dejo McLeod. Desayuno con frutas y tsampa. Acompaño a Celine a comprar sobres y postales. Despacho otro paquete de libros por correo y me cuelgo hablando con Lisa, una italo-newyorkina. Me cruzo con un adolescente tibetano que lleva puesta mi remera de Rip Curl con la imagen de un kamikaze. Para decir la verdad, le queda mejor a el que a mi. Fue una buena donacion.
Gyaltso, el cocinero, desparecio' del mapa. La ultima vez lo vi paseando con su nueva chica coreana. Me dijo que pase a visitarlo. Pase' esta mañana y su local esta' vacio. Su hermano me dice que piensa mudarse a Corea. Que aproveche.
Marylin, la vendedora de tangkas, me desea buena suerte y me pasa direcciones utiles. Su amiga Anne se va para Tailandia pero piensa volver para visitar Ladakh.
Pasa, el ex monje y compañero de conversacion, me invita a comer y me da un remedio tibetano por si tengo problemas estomacales durante el viaje. Me agradece tantas veces por las clases de ingles que le he dado que me hace emocionar. Lo dejo con sus ex colegas de monasterio, de prision y de exilio.
En el restaurante Namsai hablo con Aung, un estudiante birmano, primer persona que conozco de ese pais.
En el cafe' Khana Nirvana escucho a artistas improvisados, que es dia de escenario libre para quien quiera recitar poemas o improvisar con la guitarra. A la hora de pagar me lo cruzo a Boris, aun en la lucha para componer frases en tibetano.
En el cibercafe' me atiende un tipo con una bandera tibetana cosida en la manga izquierda, justo como la mia. Veo a parte de la familia por la webcam y bajo a buscar mis cosas al monasterio.
Sale el sol. Hoy el Dalai Lama acaba de terminar de dar unas charlas. Me dicen que otras van empezar tal vez mañana. No le he visto pese a haber pasado tanto tiempo por aqui. Me lo cruzo a Len, con su barba y su sonrisa, a Pasa nuevamente, a caras que he visto mas de una vez y a la procesion de purpurados.
Almuerzo ravioli di zucca en Nick's, con un ucraniano sabelotodo y dos alemanas que no saben como sacarselo de encima. Compro pan para el viaje y la panadera de pelo corto me saluda con una sonrisa. Los musicales amigos del cibercafe' Lung-ta intentan afinar en ingles. En el restaurante homonimo, canto en voz baja, con un plato de udon y un libro de Krishnamurti. En la terraza, con los Himalaya al fondo, un par de japoneses practican capoeira. Da' para cantar en voz baja:

Quem é homem de bem não trai
O amor que lhe quer seu bem
Quem diz muito que vem não vai
E assim como não vai não vem
Quem de dentro de si não sai
Vai morrer sem amar ninguem
O dinheiro de quem não dá
É o trabalho de quem não tem
Capoeira que é bom não cai
Se um dia ele cair cai bem

sábado, 26 de mayo de 2007

Un buen dia

24 de mayo. Ya soy parte del paisaje. Saludo a la gente como si fueran mis vecinos. Un dia me despierto con viento de tormenta, que por suerte no me volo' los lienzos. Salgo del cuarto y meencuentro con un ternero berrando en la puerta de mi habitacion. Esd temprano. Los flacos de purpura se ponen a recitar mantras antes de la hora del desayuno.
En el pueblo como mi plato de tsampa (harina de centeno con manteca y leche), tomo mi taza de te' y me pongo en marcha hacia el templo. Paso por los controles de seguridad para escuchar las enseñanzas del Dalai Lama. Habla en tibetano, asi' que no entiendo un pomo. Me siento a observar a la gente, a los ancianos haciendo girar su rueda de oraciones, a los niños haciendo reverencias, a turistas con sus rosarios (malas) esperando la oportunidad de ver a Su Santidad, y al numeroso grupo de purpurados en viaje de estudios.
Entre el publico veo dos caras conocidas: Celine y Chantal, dos francesas que conoci en la Saharia Amla Farm. Acaban de llegar de Nepal. Viajan con Jose', un luso-frances de voz serena que vino para estudiar yoga y medicina ayurvedica. Arreglamos para vernos despues de almorzar y los dejo porque empieza mi clase de cocina. Finalmente aprendo la tecnica para hacer momos en sopa. Si tuviese una camara, les habria sacado una foto.
Paso el resto de la tarde con mis amigos franceses, hablando de lo que hicimos y de lo que vendra', intercambiando impresiones e informaciones utiles. Chantal me regala un paquete de te' organico y Jose' me dice que mi aura es rosada. Supuestamente es algo bueno.
Al caer la tarde voy a mi clase de conversacion con los estudiantes tibetanos. Len, un californiano que tambien participa como voluntario, se pregunta como encontrar quien les patrocine los estudios a algunos refugiados. Por otro lado, el mismo anda con problemas economicos. Parece como poner el carruaje delante de los bueyes. Pero la intencion es buena.
Al terminar la clase me cruzo con una canadiense. Segundo dia que me la encuentro en el mismo lugar. Le pregunto si me acompaña para cenar. Luz de candelas, aire fresco y luna en cuarto creciente. Nada como terminar bien un buen dia.

domingo, 20 de mayo de 2007

Regreso a McLeod

Mcleod Ganj ya es casi como mi segunda casa. El 12 de mayo volvi' a hospedarme en el monasterio de Tsechokling y festeje' el buen funcionamiento de mi tarjeta de debito con una fiebre consumista. Ya he despachado 15 kg de libros y casi 6 kg de ropa por correo. Prefiero andar mas liviano, asi que todo lo que no me sirve para este viaje va de vuelta a casa.
Visite' nuevamente al medico tibetano y me receto' otros 10 dias de tratamiento. Una vez que termine de consumir esas bolitas de hierbas prensadas con gustos espantosos, solo me queda seguir la dieta en la medida de lo posible. Eso de no poder tomar cafe' y helado no me entusiasma demasiado.
En la libreria tibetana busque' informaciones sobre el yoga de los sueños, un antiguo tipo de meditacion practicado en Tibet antes de la introduccion del budismo. Siempre he sido bastante vago para esas disciplinas, asi que la idea de meditar en sueños, sin guias y sin moverme de la cama, me resulta sumamente interesante. Y al parecer esta' hecha a mi medida. Apenas llego a la libreria me encuentro con un par de libros sobre el tema apilados en la mesa de la secretaria.
Llevarla a cabo no parece muy facil. Cada vez que hago la prueba, termino dormido como un tronco pasados 5 minutos.
Aparte de comer y dormir (o meditar durmiendo), encontre' un trabajo voluntario para ocupar las tardes: dar clases de ingles a refugiados tibetanos. Gente joven que cruzo' los Himalaya de diversas maneras. Unos escaparon cuando un monasterio fue clausurado por el gobierno chino. Caminaban en general de noche, para no ser desubiertos por los soldados chinos. Tardaron unos 26 dias y en la ultima semana casi no tenian que comer. Pero consiguieron llegar a Nepal. Un campesino decidio' dejar Tibet por falta de trabajo. Para un tibetano, es dificil tener acceso a buena educacion y a un trabajo estable. Con el nuevo tren a Lhasa, los nuevos inmigrantes chinos, con mejor educacion y sin restricciones etnicas, son una dura competencia. Campesino pero no tonto, se las arreglo' para llegar en auto hasta la frontera con Nepal burlando los controles oficiales. Ahora espera su pasaporte y mejorar de salud para emigrar a Australia.
Ayer fui a ver "Richard gere is my hero", una pelicula tibetana hecha con dos mangos y con buen sentido del humor. Lo mejor fue ver a la gente riendose cada vez que reconocia lugares o personas de McLeod Ganj.
Y los dias pasan, y sigo sin ganas de ir a Delhi a buscar mi nuevo pasaporte y de tramitar mi nueva visa. Disfruto como crecen mi panza y mi agenda de contactos. Ventajas de compartir la mesa durante cada comida.

sábado, 12 de mayo de 2007

El rey de Kullu


5 de mayo. Paseo por Katrain. Las casas son de madera intercalada con piedras, techos de lajas, estructura de 2 pisos con balcones de madera sin cerramientos, a veces tallados con motivos locales. Entre las terrazas de cultivo se destacan coniferas desde hasta 20 metros de altura a veces atacadas de enredaderas. A la tarde llueve por un par de horas pero el resto del dia se esta bien. La temperatura es muy agradable y a la noche refresca. Paso el dia leyendo y cocinando.

6 de mayo. Almuerzo en un autodenominado restaurante italiano. Los penne parecen gnocchi y el menu en italiano no coincide con la descripcion de los platos en ingles. Pido un plato y me traen otro. Le aviso al cocinero de los errores y el dueคo viene a tomar nota. Un amigo vicentino les paso' las resetas y el intenta coparlas como puede. Dice que su amigo veneto piena venir un dia a ayudarle y que mientras tanto le manda por correo semillas y especias italianas. En el jardin del restaurante cultiva oregano, tomillo, albahaca y calabacines.

7 de mayo. Despues de una gran descompostura, tal vez producida por usar leche ordeคada en la comida, pase' un par de dias sentado en el trono intentando sentirme como el Rey de Kullu. Pero para decir la verdad, pase' un dia de mierda.

8 de mayo. Me mudo a Naggar, unos 500 metros cuesta arriba, del otro lado del rio. Es mas turistico y tiene mejor vista del valle y de las cumbres nevadas. Incluye una galeria de arte de una familia rusa, los Roerich, con cuadros expresionistas de los Himalaya, la gente y aldeas locales. La aldea tambien parece un buen lugar para comprar pashminas y shawls de Kullu y de Kashmir.
El elemento que me alquila un cuarto me pide que no le diga a los otros inquilinos que yo pago la mitad que ellos y me pide prestada una birome para escribir el telefono de su novia. Es bajo, tiene ojos a lo Homer Simpson, espacio entre los pocos dientes saltones que les sirven para escupir mejor y se las arregla para ser bigamo.
Mi cuarto es tranquilo. Se escucha el murmullo de una cascada, cantos de pajaros y muy de vez en cuando el paso de algun vehiculo motorizado. Tiene una terraza perfecta para desayunar mirando la montaคa. Camino montaคa arriba hasta el pueblo de Rumsu. Me sorprende como es que los campesinos y pastores se construyen grandes casas de dos pisos son antena satelital. Bueno, los materiales para la construccion son locales, la mano de obra no cuesta nada y en cada familia cuentan con uno o varios telares para tejer sus shawls. Tambien abunda la cannabis, aunque no vi a nadie cosechandola. Bueno, tal vez no es la epoca.

9 de mayo. En el castillo, residencia del rey de Kullu hace 5 siglos, un director de Bollywood filma algun pastiche sobre los tibetanos. Se supone que estan en lhasa, aunque la arquitectura del castillo y su templo hindu no se asemejan en casi nada a la cultura y geografia tibetanas. No creo que a los productores les importe mucho.
Todavia no me siento demasiado bien pero empiezo a hartarme de mi dieta de enfermo.

10 de mayo. Voy a Manali y me encuentro para almorzar con una amiga de Barcelona. Me invita con unos bifecitos de cordero con verduras saltadas. Rompo con la dieta vegetariana y mi estomago al parecer me lo agradece. Manali es un buen lugar para partir hacia algun otro, sea a ladakh a traves del paso de Rhotang, al Valle de Spiti o a los mas cercanos valles de Kullu y de Parbati. Hay un mercado tibetano importante, una escuela nepalesa y una estacion de descarga de hordas de turistas extranjeros y locales.

11 de mayo. Despues de almorzar chowmein y momo de cordero en un humilde pero excelente restaurate tibetano, con luz de candelas y esperando que pase la lluvia, imnicio el regreso a McLeod. Disfruto de la parte mas abrupta del valle que no pude ver a la ida porque era de noche. Me recuerda al valle del Urubamba por lo verde y profundo.

Foto: Castillo de Naggar (cortesia de Rebecca S.)

lunes, 7 de mayo de 2007

En el valle de Kullu

4 de mayo. Llego a Kullu demasiado temprano, asi que hago tiempo sentado hasta el amanecer. En Kullu pregunto por una granja organica de la que no he recibido respuesta y me dicen que vaya a Katrain, una aldea rural unos 18 km al norte de Kullu. Veo un aviso que dice "The Tree House Cottage" y pregunto si tienen cuartos disponibles. Termino egociando por una casa con baño privado y cocina en una chacra con frutales bastante alejada de la ruta principal. Me convidan con te' y cerezas recien arrancadas. Arrojo la mochila y dormito hasta la hora del almuerzo. Hago compras en los mercaditos locales y preparo mi primer almuerzo desde que termine' el curso de cocina.
La aldea es muy apacible: casas con techos de lajas, muros de adobe, piedra y madera, construccines de dos pisos y modernas en algunos casos, muchas chacras en la que trabajan sobre todo mujeres, muchos frutales: cerezos, manzanos, perales y ciruelos, huertas de verduras (repollos y cebollines) y pocos animales.
Las montañas del valle apenas superan los 3 mil metros, pero en algunas partes del valle ya se ven las cumbres nevadas que despuntan los 5 y 6 mil metros.
A la noche la chacra es tan oscura que cuando apago las luces no consigo verme las manos. Camino por la aldea, termino mi libro sobre budismo y ciencia y me preparo un te' con leche recien ordeñada. Esto es vida...

El medico tibetano

3 de mayo. Me cuesta dejar McLeod. En poco tiempo he conocido a muchas personas interesantes: Ali, el kashmiri que da clases gratis para hacer collares; las españolas buscavidas; Marcel, el rasta aleman cada vez mas compenetrado con la causa tibetana; Thierry y sus documentales de conscientizacion politica; Viviana con su hija adoptiva y su experiencia como cocinera vegetariana en El Bolson, como enfermera en Londres y como maestra en una escuela Krishnamurti en la que no le pagaron las vacaciones; Soraya, la profesora de kundalini yoga que fue a una escuela vecina a la mia; una chica llamada Sequoya que financia proyectos en paises de desarrollo; el guitarrista Giorgos y su dieta frugal; y muchos otros cuyos nombres no recuerdo.

A la madrugada quedamos con Jose', el venezolano-canadiense, para visitar al medico tibetano. El Dr. Yeshu no habla una palabra de ingles pero a traves de su interprete me comunica que tengo un problemita cronico que ya ha afectado a varios miembros de mi familia. Nada grave, salvo que me ha quitado el cafe', los dulces y las bebidas frias de mi dieta. Me queda la pasta (sin vino)y el sempiterno te'. Espero que cuando vuelvaa McLeod, en 10 dias, cambie un poco de parecer.

Hora de dejar el monasterio. Desde ayer los tibetanos andan preocupados y ya han anunciado un toque de queda para que los refugiados no salgan solos a la noche. Las tensiones entre tibetanos e indios ha aumentado desde que ayer anoche unos taxistas se pelearon con un par de transeuntes tibetanos. Respetan la orden del Dalai Lama de no responder a las agresiones y mantener la doctrina de la no violencia, pero tambien toman sus precauciones.

Despacho 5 kg de libros por correo para aligerar peso, ceno un plato de lasagna con Marcel y me subo al autobus para Kullu.

lunes, 30 de abril de 2007

De vuelta en el mundo real

26 de abril. Despues de desayunar, limpiar y ordenar las barracas, nos enfrentamos con el mundo real. Con los otros ex-estudiantes nos ponemos de acuerdo para almorzar en McLeod en un buen restaurante para intercambiar impresiones y direcciones. Despues de almorzar consigo hospedarme en un lamasterio que tiene cuartos disponibles. A la noche veo un documental sobre los atentados del 11 de septiembre, como para recordar la dura realidad. Se arma un debate despues de la proyeccion con gente interesante que prosigue en la terraza de un restaurante, con un buen plato de comida tibetana de por medio. Poco despues de la medianoche el restaurante cierra y la discusion acaba. Me ducho e intento dormir pero no puedo. Tal vez un efecto de tantos dias de meditacion.

27 de abril. Me levanto temprano con los canticos de los monjes tibetanos. Voy a meditar al centro por una hora y a la salida, con otros meditadores, decidimos caminar hasta una cascada local. paramos en un par de cafes para desayunar y apenas dos seguimos subiendo la montaคa hasta Triund, a unos 3 mil metros de altura. Volvemos a tiempo para ver la segunda parte del documental.

28 de abril. Epero que abran el paso para ir a Leh, pero no tengo ningun apuro en irme. Me cruzo todo el tiempo con los colegas de meditacion y nos juntamos para hablar, comer, hacer compras, caminar, visitar atracciones turisticas e intercambiar informaciones sobre clases de musica, joyeria o yoga, sobre actividades de los refugiados tibetanos y sobre consultas al medico personal del Dalai Lama que parece que es increible: con solo tomar el pulso y analizar la orina a simple vista provee un diagnostico preciso y una cura apropiada y de bajo costo.

Vipassana

15-26 de abril: Termine' mi curso de comida tibetana y subi' con mi mochila desde McLeod hasta el vecino pueblo de Dharamkot, a ver si conseguia ingresar en el centro de meditacion Vipassana. El curso exige una dura disciplina moral y un compromiso a mantener 5 reglas mientras dure el curso: no mentir (facil de cumplir dado que apenas podemos hablar con el instructor), no robar, no tomar ningun tipo de toxicos (ni alcohol, ni cigarrillos, drogas o estimulantes), no cometer actos impuros (mala conducta sexual durante la vida cotidiana) y no dañar ninguna creatura viviente. Despues del curso, se agregan dos reglas: aprender a dar sin esperar nada a cambio y mostrar gratitud siempre que podamos. El curso es gratis porque se supone que uno vive como un monje: de la caridad de ex estudiantes. Asi uno no puede exigir nada como si fuera un consumidor o un cliente.

Las rutinas del centro son mas rigidas que las de una prision: no se puede hablar con otros estudiantes, se prohibe fumar y el consumo de cualquier estimulante, no se puede tener ningun tipo de contacto fisico con otras personas, hay areas separadas para hombres y mujeres, no se puede portar ningun simbolo religioso ni realizar ningun tipo de rito, se prohibe usar cualquier otra practica de meditacion o disciplina mental, no se puede leer o escribir, ni mucho menos escuchar musica, silbar o canturrear, la dieta es vegetariana y la cena es apenas una taza de te' con arroz u otro plato ligerisimo.

La primera noche se presenta la tecnica e inicia la prohibicion de hablar. El lugar es muy agradable: un bosque con vista a las montañas, silencioso a no ser por los gritos y cantos de aves y de monos.
A las 4 de la mañana suena la campana para despertarnos y a las 4:30 ya estamos en el hall de meditacion. Uno de mis compañeros de cuarto rompe el silencio y se lamenta apenas oye el primer llamado a meditar: Porca putana! Efectivamente, un italiano.

La primera tecnica parece sencilla pero no lo es: concentrarnos en nuestra respiracion. Al minuto la mente esta' viajando y en lo que uno mas piensa es en seguir durmiendo. Estar sentado con las piernas cruzadas por dos horas tampoco es lo mas facil. Las piernas se duermen, las articulaciones empiezan a doler y uno no ve la hora de que suene la campana. A las 6:30 termina la primera sesion y procedemos a desayunar una papilla y te' con leche. A las 8:30 reanudamos la meditacion, almorzamos a las 11, descanzamos otra vez hasta las 13:30, cenamos a las 17 y a las 18 retomamos la meditacion, a las 20 escuchamos un discurso sobre la tecnica y despues meditamos hasta las 21. A las 21:30 se apagan las luces.

El segundo dia uno enfrenta la primera noble verdad del budismo: el sufrimiento. Uno no sabe ya como sentarse para sentir menos dolor. En el tercer dia la concentracion se afina: debemos focalizar en las sensaciones en la diminuta zona que va desde el labio superior a las narinas. En el cuarto dia empezamos con la tecnica de Vipassana, de introspeccion y observacion de las sensaciones.

El objetivo es observar las sensaciones del cuerpo sin reaccionar ante ellas: no hay que rechazar el dolor ni apegarse al placer, tan solo observar lo que siente el cuerpo. Todas las miserias humanas surgen de esta conducta. Cuando uno aprende a no reaccionar, las acciones pasadas de aferrarse al mundo sensible se manifiestan como dolor y se disuelven dando lugar al fin del sufrimiento. Mientras tanto, uno intenta concentrarse en la tecnica para no llorar de dolor. Cuando uno lo logra, empieza a sentir vibraciones o algo asi como un flujo de energia por buena parte del cuerpo. Pero si uno se apega a estas sensaciones la concentracion se pierde. Toda sensacion debe considerarse pasajera y debe ser observada como si ocurriera en el cuerpo de otra persona. Parece imposible, pero no lo es.

Se supone que es la tecnica que enseคaba Buddha a sus discipulos, que se perdio' en la India unos 5 siglos mas tarde y solo sobrevivio' en Birmania. Fue reintroducida en la India hace unas pocas decadas de la mano de un hombre de negocios hindu' que vivia en Birmania. Sufria de una especie de migrañas que ningun medico conseguia curar, ni especialistas en Suiza o Estados Unidos tuvieron suerte, hasta que
dio' con un instructor de meditacion en su propio pais. Ahora a esta tecnica la usan para reformar la conducta de presos en varias carceles en la India, aparentemente con muy buenos resultados.


Pasan los dias y el silencio no se rompe a no ser por alguno que otro bostezo, eructo o flato (esta ultima una tecnica preliminar a la levitacion), el llanto de alguna chica que no aguanta mas el dolor, los saltos de los monos sobre el techo, los tambores de alguna celebracion hindu' en Dharamkot o los fuegos artificiales para conmemorar el aniversario de la independencia de Israel.

El decimo dia aprendemos otra tecnica de meditacion y se rompe la prohibicion de hablar. Finalmente conocemos los nombres de las personas con las que hemos convivido por lo que nos parece una eternidad.

viernes, 13 de abril de 2007

Primeras impresiones de los tibetanos

13 de abril. Acabo de terminar mi primer leccion de cocina tibetana: he aprendido a preparar thengthuk y thugpa. La base es la misma: verduras reahogadas, agua, especias ligeras (cardamomo, anis y canela) y pasta fresca. Todavia no me ha enseคado a preparar mi plato favorito, que es el momo de cordero: una especie de niคos envueltos rellenos de cordero con cebolla y verduras servidos en una sopa de verduras. La comida no es ni salada ni picante. Mi estomago lo agradece.
Finalmente encuentro un lugar realmente tranquilo desde que deje' la granja organica en Rajasthan. Los tibetanos me han causado una muy buena impresion. Para empezar, no estan a los gritos llamandome "venga amigo, pase a ver mi negocio!" como hacen casi todos los vendedores en la India. No se la pasan preguntando de donde uno viene, hacia donde uno va, en que hotel esta' hospedado y otra sarta de cuestiones personales. Los articulos a la venta ya incluyen el precio, asi que uno no tiene que regatear sin tener una idea de cuanto cuesta. Es mas, no se necesita regatear. Los precios son justos. Y si uno sale sin comprar nada, no insisten ni miran con mala cara.
Ademas no gritan. Son amables y pueden hablar del largo viaje que hicieron para escapar de Tibet, esquivando los disparos de los soldados chinos y sin probar comida por 6 dias con la misma tranquilidad con la que podrian hablar de futbol. Miento, cuando hablan de futbol se les nota un cierto entusiasmo. Y que hablen de futbol en vez de criquet ya me hace sentirlos como muchachos del barrio.
Por las calles de McLeod Ganj, la aldea con nombre de highlander donde el Dalai Lama reside y dicta charlas, se ofrecen cursos de cocina, masajes, yoga, lengua tibetana, meditacion, auto-ayuda, acupuntura, astrologia, musica y otras artes. Hay para entretenerse. Y si no es por los cursos, basta despertarse y observar a los picos nevados que araคan los 5000 metros de altura, o caminar por el bosque hasta una cascada cercana, o ver el cielo estrellado desde el balcon de mi departamento.
A la hora de la cena, veo un tibetano con sus vestimentas de monje sentado junto a otro tibetano con un polar Patagonia, jeans y una camara digital en la mano. En un restaurante autodenominado italiano, dos tibetanas en remera y jeans toman los pedidos de pizza napolitana y lasagna di melanzane.
La vestimenta tradicional tibetana rehuye de los colores chillones y calidos de los saris indios. Prefiere los tonos frios, mas acordes con el clima de alta montaคa.
Sus rostros tienen rasgos muy marcados. Se asemejan en algo a los bolivianos o peruanos de la sierra por los pomulos salientes, o veces a los chilotes por las mejillas a coloradas. Si tan solo tuviera mi camara de fotos para retratarlos....

Escape de Nueva Delhi

10 de abril. Para estafadores y ladrones, Nueva Delhi tambien es la capital de la India. En el Bank of Baroda obtuve un adelanto de efectivo a una mala tasa de cambio, previo pago de una comision equivalente al 1% del valor sacado. De vuelta en el hotel obtuve un descuento cuando les dije que en otro hotel del mismo nivel la tarifa es un 15% menor. Acto seguido, me venden un pasaje de autobus a Dharamsala al doble del precio ordinario.
En el autobus el rosario de lamentos es largo. Comparto la cabina con otro estafado, que pago' para tener una cabina completa y tuvo que dividirla. En otro asiento un hindu se queja de que estafan a sus propios conciudadanos: a los extranjeros los estafan por mucho, pero a los turistas domesticos no dejan de cobrarles un sobreprecio sin mayores explicaciones. Hablan mucho de karma y por otro lado son las personas menos honestas que he visto. No les importa si en la proxima vida reencarnan convertidos en cucarachas.

domingo, 8 de abril de 2007

Felices Pascuas!

7 de abril. Ya tenia todo listo para dejar Nueva Delhi hasta que di con un pequeño inconveniente: la tarjeta de emergencia que me mando' VISA no funciona. La pruebo para pagar el hotel y no funcionaba. La probe' para retirar efectivo en un banco y nada. La pruebo para comprar algo y nada. Rechazada por partida triple.
Perdida toda la mañana, llamo a VISA para que me resuelvan el problema. Ok, me dicen que ahora la puedo usar sin problemas. Vuelvo al hotel para pagar, pero nada. Supongo que tardara' unos minutos para actualizar el sistema. Almuerzo y pruebo otra vez. Nada....
Llamo otra vez a VISA y me dicen que es un error en la tarjeta y que el sistema no puede leer bien los datos. En ese caso, tengo que solicitar otra tarjeta. Y esperarla en Delhi?!!!! Cazzo....
La otra posibilidad es que me den un credito de emergencia. Perfecto, salvo que los bancos acaban de cerrar y no abren hasta el lunes.
Paciencia. La montaña me sigue esperando. Paso el fin de semana entre el hotel y el cibercafe'. Los 36 grados que hace a la tarde no me dan ganas de moverme demasiado.

jueves, 5 de abril de 2007

Lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno

5 de abril. Pasada casi una semana del maldito incidente en el tren, empiezo a sentirme bien y a pensar en positivo. Para empezar, ahora cargo apenas una mochila y ya no debo preocuparme ni dedicar tiempo a sacar fotos y a bajarlas a un CD. Estoy en la India, asi que es el lugar justo para practicar la doctrina del desprendimiento. Nada de aferrarse a las cosas materiales. De ahora en mas, lo que cuenta es aprovechar el momento y vivirlo con intensidad. Si es posible, en un lugar confortable, rodeado de algun paisaje espectacular y con un buen plato de comida sobre la mesa. Bien, confieso que no tengo mucha madera de budista.

De hinduista, tampoco, aunque entre las muchas escuelas hinduistas se pueden sacar buenas ideas. Ahora leo sobre el shaivismo en Cachemira, una escuela hindu del siglo X con muchas ideas que recuerdan a veces a Hegel, a veces a la fenomenologia. Me ha gustado el concepto de la diversidad como simbolo de la libertad. El espiritu es creativo y se manifiesta en una multiplicidad de formas. Sin diversidad, si todo fuera una ilusion y todos fueramos lo mismo, entonces no habria libertad. No me parece una proposicion compatible con el sistema de castas o con la condena de las viudas segun las leyes de Manu, de los cuales todavia quedan resabios (ver por ejemplo la pelicula 'Water'). Tampoco es compatible con el principio de igualdad sancionado en la constitucion india gracias al Dr. Ambedkar.
Otro punto interesante de esta escuela shaivista es la relacion entre doctrina y practica: el objetivo final es una experiencia de comunion con el espiritu universal, no tanto la pura discusion teorica o las practicas rituales desprovistas de significado. Estas ultimas me parecen las mas practicadas en la India: puras supersticiones mas o menos coloridas.
Actualmente tambien existe en la India un tipo de hinduismo intolerante, fundamentalista como dirian algunos, al parecer bastante activo en el campo politico. No olvidar que a Mahatma Gandhi lo asesino' un fanatico hindu' y que la nacion fundada por un pacifista es hoy una potencia nuclear. De las antiguas tradiciones, algunos hacen uso de la peor parte.

martes, 3 de abril de 2007

Yendo de la cama al living

3 de abril. Tengo que esperar para que me den un pasaporte nuevo y mientras tanto intento conseguir credito de alguna manera. Mi hermana-madre me ayuda y aconseja permanentemente y el resto de la familia me llama todas las noches para ver como estoy. No me puedo quejar. El resto del tiempo lo paso haciendo llamadas, comiendo, leyendo las noticias por la red o uno de los dos libros que todavia llevo conmigo, mirando peliculas que no habia visto, o documentales sobre los Tuareg o sobre la jungla del Congo.
Hoy almorce' con un grupo de italianos. Una ya ha pasado por la experiencia de ser robada en este pais. Un español sentado en otra mesa se lamentaba de como los indios nos estafan permanentemente aunque sea en pequeñas cantidades: se ensucian a veces por menos de 10 euro cents. En Nepal tuvo la misma experiencia y no se contuvo: termino' golpeando al chofer de un bus. Dice que a el lo estafaron y que encima fue el el que paso' la noche en una carcel de Khatmandu. Ahora tengo a otro tipo al lado, un venezolano que esta' por perder la visa a la India y busca desesperadamente soluciones. No estoy solo en la desgracia.
Espero que por medio de la oficina de mi empresa me puedan adelantar un poco de dinero para moverme por aqui hasta que me den mi nueva tarjeta. Si todo sale bien, ya el lunes que viene podre' estar al pie de los Himalaya.

lunes, 2 de abril de 2007

Noticias de un alma caritativa

Acabo de hace una donacion involuntaria a parte del pueblo indio:
camara de fotos con imagenes de este pais y del viejo mundo, las
cartas a los amigos y a la familia que no hice a tiempo de botar en el
correo, mi pasaporte y otros documentos para que se acuerden siempre
de mi, anteojos de sol que el reflejo es muy fuerte, un sombrero para
que puedan seguir trabajando bajo el sol abrasador, los anillos y
joyas que compre' para los amigos en Kashmir, como para que aprecien
el arte de una region ocupada militarmente por el ejercito indio,
mucha plata en terminos relativos, tal vez el sueldo de un año de un
indio de clase media o todo mi presupuesto para este viaje, el celular
que traje para llamar a mi familia, como para que puedan estar mas
comunicados, la victorinox con sus mil funciones practicas, hilo
dental, cepillo y pasta de dientes para que mantengan la dentadura
sana, y una birome para que escriban, si es que pertenecian a la mitad
del Estado de Bihar que tiene esa capacidad.
Vine a la India a buscar una experiencia diferente y con seguridad la
he tenido.
Lo importante es que en estos casos uno se da cuenta de las cosas
realmente importantes: la salud, la familia, los amigos y la propia
capacidad de lidar con estos pequeños percances de la vida.

El relato es el siguiente: apenas me subo al tren en Patna con destino a Darjeeling, coloco mi mochila grande sobre la litera, luego el bolso de mano, luego me subo a la litera, acomodo la mochila grande mientras el bolso de mano queda entre mis piernas. No senti' nada pero apenas me doy vuelta el bolso de mano habia desaparecido. El vagon esta' lleno de gente cuando no deberia haber tantas personas. al fin y al cabo, solo hay lugar para pasajeros con reserva. Grito 'Police! Police!" pero nadie se inmuta. Le aviso a un guardia pero tampoco se mueve. Me dice que baje y haga la denuncia en la oficina de la policia que hay en el primer anden. Bajo con mi mochila grande y hago la denuncia. Mientras tanto, mi tren parte. Me toman la denuncia pero no veo que nadie se mueva demasiado. Sera' la policia complice de los ladrones? Tengo que volver a Delhi para tramitar un nuevo pasaporte. Me prestan dinero para llamar por telefono: mi hermana-madre se encarga de bloquearme las tarjetas de credito y avisar al resto de la familia. Que' haria sin ella. Espero mi tren a Delhi en compañia de oficiales del ejercito. El que tengo a mi lado dormita. Yo mientras tanto mato mosquitos: 43, 44, 45 mosquitos. Hace calor. Compro una botella de agua y espero mi tren a Delhi hasta las 3.30 de la mañana. Sigo matando mosquitos: 88, 89, 90... Finalmente llega el tren y me subo. Me acuesto en la litera abrazado a mi gran mochila. Me saco las zapatillas, las meto en la mochila y la cierro con candado. Duermo con un ojo solo. Al dia siguiente una familia que viajaba cerca mio me convida para comer. 20 horas mas tarde llego a la estacion de Delhi. Busco un buen hotel, explico que me han robado todo y me dejan registrarme sin pagar. Como algo, me ducho, miro algo de television y me desplomo sobre la cama.

Por la senda de Buda


29 de marzo. Gautama era un tipo muy practico. Encontro' la iluminacion mientras meditaba bajo un arbol. Si hubiese meditado bajo el sol abrasador de la India, antes de la iluminacion habria entrado en estado de ignicion. Las temperaturas ya sobrepasan los 35 grados y debo apurar el paso hacia las montañas.
Despues de Sarnath, el lugar donde Gautama predico' su primer sermon, me dirigi' hacia Nalanda, la antigua universidad del S. VI y ya centro de conocimiento en la epoca de Buda. Es unos 5 siglos mas antigua que la Universidad de Bologna pero no puede jactarse de seguir activa. Fue destruida siete siglos mas tarde y hoy solo quedan sus ruinas. Los guardias supuestamente controlan que no haya saqueos pero no los noto muy eficientes. He visto niños que jugaban dentro de los viejos edificios golpeando ladrillos contra los muros y practicando otros actos de vandalismo. Un vecino de la zona me mostro' su coleccion de restos arqueologicos. Piedras talladas hace mil años guardadas en bolsitas de polietileno sin el menor cuidado.
Pase' rapidamente por Rajgit y termine' en Bodhgaya, gran centro de peregrinaje con nuevos templos de cada gran nacion budista: Camboya, Tailandia, Myanmar, Japon, Bhutan, Sikkim, etc. En esta pequeña aldea conviven turistas, monjes budistas y campesinos pauperrimos, campos sembrados y un paisaje casi desertico. Con la cantidad de mosquitos que he visto, no se' como hacen los monjes para meditar...

miércoles, 28 de marzo de 2007

Por las huellas de Gautama

27 de marzo. Mi estomago no anda demasiado bien asi que he empezado un regimen a base de sopa de pollo con arroz y verduras. Al parecer funciona. No se' si tiene bases en la medicina ayurvedica pero es lo que mas se parece a la sopa de la abuela.
Voy tras las huellas de Gautama y a la aldea donde predico' su primer sermon: Sarnath. No soy budista pero cuando voy al baño medito sobre el fluir de la vida y me siento en la via de la liberacion.
Volviendo a Sarnath, el templo que conmemora el primer sermon de don Siddhartha (Sid para los amigos) es de epoca moderna. Lo hizo un tipo de Sri Lanka para revitalizar el alicaido budismo en India. Incluye unos frescos sobre la vida de Sid pintados por un artista japones. Pero lo mas interesante es el templo jainista y el museo arqueologico. En este ultimo se expone el pilar con 4 leones del emperador Asoka, que fue adoptado como escudo nacional indio, buenas estatuas encontradas en la zona desde la epoca Maurya (S. III-II A.C.) hasta el declinio de la ciudad por el siglo XII cuando los musulmanes turquicos saquearon la ciudad. Los mismos que destruyeron la universidad de Nalanda porque no tenian un ejemplar del Coran en la biblioteca. Que' le hubiera costado a la Universidad conseguir uno...

domingo, 25 de marzo de 2007

De Khajuraho a Benares


23 de marzo. Khajuraho es pacifica, relativamente limpia, tiene veredas en las calles y vendedores irritantes a la caza de turistas. No he visto gente vomitando o haciendo sus necesidades en la calle como en Delhi o en Agra. Hasta barren las calles y tienen unas rutas arboladas a la salida de la ciudad con puestos mas cuidados. El turismo puede arruinar el encanto del lugar, pero Khajuraho me gusta tan turistica como es.
La cocina es bastante internacional. Gracias al consejo de mi amiga Laura S., almuerzo en un excelente restaurante italiano: Mediterraneo. Toco el cielo con las manos, o mejor dicho, con cuchara y tenedor.
Si los indios son poco confiables, sobre todo a la hora de los precios, aprovecho para confundirlos. Cada vez que me preguntan de que pais soy, de donde vengo y adonde voy, les doy una respuesta diferente. Pero no hay caso, insisten en hablar conmigo aun cuando no consiguen venderme nada.

24 de marzo. El largo tren nocturno entre Mahoba y Benares (o Varanasi) es interminable. Subo luego de una larga espera en la estacion de Mahoba, con cortes de luz frecuentes y en compañia de una pareja de franceses. El tren sale a las 00.45 y llega despues de las 11. Un taxista nepales me lleva al hotel que le indico pero no tienen mas cuartos. Consigo otro hotel cercano cerca del Ganges con un baño mas que decente, tranquilo y sin mosquitos. Presencio los festivales religiosos sobre el rio, me cuelgo hablando con una israeli y ceno en un buen restaurante.
No me parece una linda ciudad, pero tiene su encanto. Las calles cerca del Ganges sn un laberinto del cual solo consigo salir preguntando. Los turistas de bajo presupuesto son mayoria. Muchos usan vestimentas locales. Algunos vienen a practicar yoga, estudiar hindi, meditar o aprovechar los masajes que ofrecen por unas pocas rupias. Los restaurantes tienen buena onda y buena gastronomia. Buen lugar para extraviarse sin problemas.

Foto: en una aldea a las afueras de Khajuraho

De Orchha a Khajuraho


20 de marzo. Hago un horario solar. Al alba me despierto y ya toda Orchha, salvo algunos turistas, se encuentra en movimiento. Tomo unas tazas de te' y empiezo a caminar por los templos. Los santones a veces me saludan, otras simplemente se dirijen hacia al rio para sus abluciones matutinas. Luz del alba, una especie de ceibo florecido, vacas pastando, peregrinos de un lado para otro, ni un turista a la vista. Camino por los templos, entro en ellos sin control de ningun tipo. Al parecer el ticketero duerme. Camino entre los campos de centeno entre templo y templo. El sol sale catapultado al cenit y ya a las nueve esta' alto y radiante. O sea, hace calor. Lavo ropa y salgo a almorzar. Ya se ven turistas por todos lados. Duermo una siesta y salgo cuando baja el sol sobre los templos. A la noche siguen los canticos religiosos. Los cortes de luz nos dejan apreciar las estrellas y la medialuna. Como hasta decir basta. En un restaurante preparan moussaka de berenjenas y torta de chocolate. Nada autoctono, pero mi estomago lo agradece.

21 de marzo. Otra vez al alba para terminar la vuelta por los templos. Los ticketeros duermen dentro del palacio principal y el portero del hotel de lujo que ocupa un sector del palacio me sirve de guia y me abre las puertas de las salas pintadas. Cuando el ticketero se levanta, le pago la entrada. Recojo mis cosas en el hotel y voy a Khajuraho, a visitar los templos del siglo X con sus figuras altamente eroticas. Y que venden por la calle? Ejemplares del Kamasutra. No tengo con quien practicarlo, asi que me dedico a los placeres del estomago.

22 de marzo. Sigue la festividad hindu', asi que en los templos me cruzo con una romeria de fieles en saris multicolores. Extaño ver los contrastes: en las peliculas de Boliwood no se ve ni siquiera un beso y en la calle muchas mujeres se cubren sus rostros y las parejas apenas si se tocan, pero en los templos hay figuras que podrian ser consideradas XXX.
Cuando sube el sol llega la hora de comer y de dormir la siesta. A la tarde alquilo una bicicleta y me olvido de los templos. Me divierto mucho mas pedaleando por la campiña, a saludar campesinos y disfrutar del paisaje entre praderas y colinas.

Foto: portico de elefantes en Orchha

En el corazon de la India


19 de marzo. Por primera vez me subo a un tren en este pais. Hasta Gwalior, viajo sin problemas. Paso la mañana entre el fuerte mogul, las viejas deidades hindues labradas en la montaña y algunos palacios del 1600-1700, almuerzo con calma y tomo el segundo tren, esta vez a Jhansi. Tren local, gente local. Unico turista sentado sobre su mochila cerca de una puerta siempre abierta. Hace calor, pero el aire que entra alcanza para los 200 pasajeros de mi vagon. Lo bueno de viajar en tren es que no se escuchan bocinazos y suele ser mas rapido. Lo malo: bueno, demasiada gente.
En Jhansi temino mi Sprite de 2 lts y evito un nuevo viaje tan populoso. Visito el fuerte local y tomo un taxi a Orchha, sin otros pasajeros. Orchha es pequeña y tranquila. De mi hotel se ve uno de los palacios principales al caer la tarde. Pocas calles, pocos bocinazos, bastantes vacas, muchos templos y palacios y el resto son campos sembrados. Intento ver lo que como entre corte y corte de luz. El resto de la ciudad se prepara para un festival religioso al inicio de la primavera. Suena el nombre de Shiva por los altoparlantes y el mercado principal vende polvos coloridos. Unas mujeres esparcen agua de flores sobre los animales. Duermo mientras los mosquitos me lo permiten.